
Anteayer fue un día absolutamente gris.
El cielo y el clima en general era gris y frío, muy frío; me habían despedido del diario el día anterior y estaba esperando a un grupo de teatro-festival itinerante para hacerles la que iba a ser mi última foto para el periódico (cosa que al final se ha llegado a un acuerdo y parece que no será así) y para más inri me dejaron colgado sin hacer la foto y pelado de frío, así que me sentía un poco como la foto que aproveché para hacer: gris, sólo y atrapado en una red.